domingo, julio 02, 2006

Rebobina ese olor

Cuestión de olfato.
Quizás como soy fumador he perdido gran parte de ese sentido. A veces, me digo como consuelo que "para lo que hay que oler".
Por ejemplo, cuando me monto en el autobús lleno de chavales que vuelven de echar un partidito de fútbol, cada vez que pasa por mi vera el camión de la basura, cuando paso por al lado de la fábrica de celulosa, cuando se monta en el cercanías el borracho de turno que va de recogida, cuando atravieso junto a los contenedores que rodean el mercado de abastos...
Pero a veces pasa una jovencita cerca mía dejando una estela olorosa que me trae a la memoria a mi hermana mayor arreglándose para salir de marcha, o sentado en mi azotea el viento trae un suave aroma que me recuerda al jabón con que lavaba mi abuela, o ese olor a pan recién hecho cada mañana cuando salgo a trabajar, o ese cesped recién cortado, ese olor a mar del puerto, esas sardinas asadas, olor a bronceador, a playa, olor a lluvia, a tierra mojada.
Las señales nerviosas relacionadas con este sentido son procesadas por regiones del cerebro encargadas de la memoria a largo plazo. De ahí el poder evocador del olfato, capaz de transportarnos a lugares y momentos casi anulados en nuestro recuerdo.
¿Podremos un día no muy lejano grabar esos olores que nos acercan aquellos momentos tan lejanos o nos recuerdan sensaciones cotidianas y reproducirlos a nuestro antojo como quien reproduce una canción? ¿Es posible un mp3 de olores?